¿Cómo gestionar emocionalmente un embarazo de riesgo?

3 febrero 2022

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Durante el embarazo, atraviesas un estado de conciencia diferente a lo que has podido experimentar hasta el momento. 

Ser consciente de que una nueva vida se está creando dentro de tí provoca un huracán de emociones, desde la alegría, la ilusión y el entusiasmo, hasta la incertidumbre, el miedo o la culpa.

En un embarazo normal, sin ningún tipo de riesgo o complicación es habitual que las mujeres sintamos nervios o incluso algo de miedo en cada revisión ginecológica, esperando que nos confirmen que todo va bien para poder seguir respirando con tranquilidad y disfrutando del embarazo.

Pero ¿qué pasa cuando la información que recibes no es esa? ¿Qué pasa cuando te dicen que algo no va bien, que tú o tu bebé corre algún peligro?

Si, en el embarazo te puedes llegar a sentir vulnerable, y si es un embarazo de riesgo, esa vulnerabilidad puede desestabilizarte y mucho.

Tus expectativas de lo que iba a ser tu embarazo, de cómo lo ibas a disfrutar o a vivir pueden cambiar, quizá te han prohibido realizar algunas actividades o incluso te han mandado reposo, puede que aumenten las revisiones médicas y con ello aumenta el miedo y la incertidumbre.

Es necesario poder gestionar toda esa información y estar lo más tranquila y estable posible dentro de lo que la situación nos genera.

Debes hacerlo por ti y por supuesto por tu bebé.

¿Afecta a mi bebé mi estado emocional?

Si, tu estado emocional puede afectar a tu bebé. No es cuestión de que un día estés triste o un día tengas un disgusto, son cosas puntuales y no deben preocuparnos.

El problema es mantener un estado de alerta o estrés agudo constante durante mucho tiempo. Piensa que tu cuerpo y el del bebé se encuentran en sinergia y comparten mucho durante esos 9 meses.

¿Qué cosas puedes hacer para mejorar tu estado emocional si te encuentras en esta situación?

La palabra mágica es AUTOCUIDADO. Todas las mujeres debemos cuidarnos durante nuestro embarazo, pero más todavía, si estás atravesando un momento difícil o te encuentras teniendo un embarazo de riesgo.

¿Qué es el autocuidado? Son todas aquellas acciones que te cuidan, te generan bienestar o te protegen de estresores o elementos que te hacen daño.

  1. SUEÑO: Procura descansar y hacerlo bien, con una buena higiene del sueño y con rutinas que te sienten bien. Olvídate de las pantallas antes de dormir y procura tener un horario acorde a tus necesidades. Una siesta de vez en cuando no va a venirte nada mal, sobre todo en ciertos momentos del embarazo donde puedes sentirte más exhausta.
  2. ALIMENTACIÓN: Es muy importante que tengas una alimentación saludable, rica en verduras y frutas, con una hidratación adecuada, y que elimines ciertos alimentos perjudiciales como el azúcar, las harinas refinadas o la comida ultra procesada. Y sí, puedes darte caprichos, por supuesto, son también necesarios para nuestra salud mental, pero procura que más del 80% de tu alimentación sea saludable.
  3. RESPIRACIÓN: “Somos lo que respiramos”. Piensa que lo haces durante toda tu vida, sin descanso, ¿cómo a veces no le prestamos atención?. En periodos de estrés, aprender a respirar adecuadamente es fundamental. Te dejo más adelante unos ejercicios que puedes descargarte para poner en práctica en tu día a día o utilizarlos cuando tengas un momento puntual de malestar. Oxigenar tu cuerpo va a ayudarte a estabilizar tu ánimo.
  4. PRIORIZA LO IMPORTANTE: Llevamos ritmos de vida agotadores. A veces querer llegar a todo resulta imposible. Si estás embarazada y más aún si tienes un embarazo de riesgo por algún motivo, es de sobra una buena excusa para replantearte un poco las cosas y delegar o decir que no a todo lo que te genera más estrés o te genera malestar. Ahora es tiempo de parar, de mimarte más y de mimar a tu bebé.
  5. DÍA A DÍA: a veces, tras una mala noticia en un control de tu embarazo, tendemos a adelantarnos a los acontecimientos y pensar en todo lo peor que puede pasar. Para ello es indispensable que vayas día tras día, procurando cuidarte y confiando en los profesionales que te están atendiendo. Adelantarte a los acontecimientos y preocuparte demasiado no van a hacerte bien. Es muy común acudir al señor google para informarte bien de todas las opciones, de mujeres que han pasado por lo mismo, etc. No te voy a decir que no lo hagas, yo también lo haría, pero ponte un límite por tu salud mental. Estar todos los días obsesionada buscando en google puede generarte más miedo e incertidumbre, así que procura que lo que te han dicho los profesionales que te atienden sea tu información principal y céntrate en eso. Piensa además que cada caso es un mundo y que en internet podemos encontrarnos verdaderas historias de terror, así que cuidado dónde te metes y qué lees.
  6. PIDE AYUDA. Quizá este es el momento perfecto para pedir ayuda a los que te rodean. Ahora más que nunca debes apoyarte en tu familia y amigos.
  7. ACUDE A UN PROFESIONAL. Si no consigues reducir tu malestar y tu estrés, no lo demores en el tiempo. La terapia puede ayudarte a gestionar mejor toda la información y las emociones que esta situación te está generando y rebajar ese estrés es indispensable por ti y por tu bebé.

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Sandra Quiles

Sandra Quiles

Soy Sandra Quiles, psicóloga perinatal, mamá valiente y mujer soñadora, y no precisamente cada día en el mismo orden. Estoy al frente del Instituto de Bienestar Perinatal. Desde donde te ofrecemos recursos valiosos para ayudarte a maternar libremente y ofrecerte una red de apoyo y una tribu donde compartir con otras mamás únicas.

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